La escalada del conflicto en Medio Oriente comienza a reflejarse en los mercados internacionales de materias primas, con impactos que ya se extienden desde el sector energético hacia los insumos agrícolas. En efecto, el mercado de fertilizantes figura entre los primeros afectados, con precios que alcanzan niveles no observados desde 2022. La región del Golfo Pérsico concentra una parte importante de la producción mundial de fertilizantes, particularmente nitrogenados, por lo que las interrupciones en los flujos energéticos y el cierre de una planta relevante en Catar generaron presiones sobre la oferta. A este escenario se suma el aumento del precio del gas natural en Europa, que registra incrementos cercanos al 70%. Este factor adquiere especial relevancia al considerar que el gas representa entre el 70% y el 80% de los costos de producción de los fertilizantes nitrogenados.
Las tensiones geopolíticas también inciden en los mercados agrícolas, donde los vínculos con la energía resultan cada vez más estrechos. La actividad agropecuaria depende de manera directa del uso de combustibles y fertilizantes, al tiempo que el desarrollo de los biocombustibles refuerza la relación entre el precio del petróleo y cultivos. En este contexto, niveles elevados en los precios de la energía y fertilizantes podrían trasladarse hacia los costos de producción agrícola y, en consecuencia, hacia los precios internacionales de los alimentos.

Precios internacionales de granos y petróleo. Fuente: CBOT e Investing
En los mercados de granos, las cotizaciones registraron incrementos en las últimas semanas. La soja cerró el 11 de marzo en 441,12 USD/ton, lo que representa un aumento de 23,1% en comparación con la misma fecha del año anterior. Por su parte, el trigo se ubicó en 218,54 USD/ton, con una suba interanual de 7,0%. Desde inicios de febrero, los precios de los granos han mostrado una tendencia alcista, con un mayor dinamismo en el caso del trigo. Este comportamiento responde, en parte, a las expectativas de una posible escalada del conflicto con Irán. Históricamente, el trigo negociado en la Bolsa de Chicago (CBOT, por sus siglas en inglés) suele reaccionar con mayor rapidez ante episodios de tensión geopolítica, lo que explica el reciente impulso en su cotización.
En el mercado energético, al 11 de marzo de 2026 el petróleo Brent se ubicó en 91,98 USD por barril y el WTI en 87,25 USD por barril. Durante los días previos, las cotizaciones registraron episodios de elevada volatilidad, con un barril de petróleo que llegó a superar los 100 USD en los mercados internacionales. Ante las tensiones generadas por el conflicto en Medio Oriente y las interrupciones en el suministro, los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) acordaron liberar de forma coordinada 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, con el objetivo de estabilizar el mercado.
No obstante, la evolución del conflicto continúa siendo incierta. Aunque las tensiones se mantienen elevadas, factores políticos y económicos podrían impulsar intentos de contención en el corto plazo. Al mismo tiempo, la actual escalada presenta características más complejas que episodios anteriores, lo que mantiene un elevado nivel de incertidumbre en los mercados internacionales.
En este contexto, el comportamiento del precio del crudo continúa como una variable clave para los mercados globales. Diversos analistas del sector energético sostienen que niveles cercanos o superiores a los 100 USD por barril pueden intensificar las presiones inflacionarias a nivel internacional y generar cambios en la política monetaria de los bancos centrales.


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