El informe de Estimaciones de la Oferta y Demanda Agrícola Mundial (WASDE, por sus siglas en inglés), publicado en marzo, destacó ajustes relevantes para el maíz, mientras que las proyecciones para la soja no tuvieron modificaciones significativas. Uno de los aspectos más destacados del reporte fue la revisión de las estimaciones relacionadas con China, lo que generó un impacto en las proyecciones globales, sumado a la reciente imposición de nuevos aranceles.
Respecto a la soja, el WASDE mantuvo sin modificaciones la estimación de producción para Estados Unidos y Brasil, en 118,8 y 169,0 millones de toneladas, respectivamente. En el caso de Argentina, el WASDE sostuvo su estimación de cosecha en 49,0 millones de toneladas, sin embargo, incrementó de 28,0 a 29,0 millones de toneladas las proyecciones para las exportaciones de harina y de 5,8 a 6,3 millones las de aceite. Por otro lado, las importaciones chinas de soja fueron estimadas en 109,0 millones de toneladas, sin cambios respecto al informe de febrero.
Cabe resaltar que, según el reporte de marzo de la Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB), la producción brasileña de soja se ajustó al alza de 166,0 a 167,4 millones de toneladas, acercándose a la cifra proyectada por el WASDE (169,0 millones de toneladas). Este incremento se atribuyó principalmente a una reducción en las precipitaciones durante febrero, que favoreció el avance de la cosecha, alcanzando un 60,9% del área proyectada hasta la segunda semana de marzo. En contraste, en Argentina, la Bolsa de Cereales de Rosario (BCR) ajustó a la baja sus proyecciones hasta 46,5 millones de toneladas, un millón menos que en febrero y por debajo del estimado del WASDE (49,0 millones de toneladas), debido a lluvias tardías que no fueron suficientes para revertir los daños en los cultivos.
En lo que respecta al maíz, el informe WASDE no presentó cambios en las estimaciones de producción para Estados Unidos, Brasil y Argentina, que permanecieron en 377,6, 126,0 y 50,0 millones de toneladas, respectivamente. Por su parte, el informe de la CONAB proyecta una producción total de 122,8 millones de toneladas. El maíz de primera zafra se estima en 24,9 millones de toneladas, con un avance del 34,5% en la recolección hasta el 9 de marzo. Respecto al maíz de segunda zafra, la producción proyectada es de 95,5 millones de toneladas, con un 83,1% del área prevista ya sembrada. En Argentina, la BCR ajustó su proyección de producción de maíz a la baja, pasando de 46,0 a 44,5 millones de toneladas, debido a las dificultades climáticas similares a las registradas en la soja.
En relación con las previsiones de demanda del informe WASDE, se destacó la revisión a la baja de las importaciones de maíz por parte de China, que pasaron de 10,0 a 8,0 millones de toneladas, marcando así el nivel más bajo registrado desde el ciclo 2020/21. Este ajuste respondió al aumento en la producción doméstica china, la cual alcanzó un récord histórico de 294,9 millones de toneladas para la zafra 2024/25.
Un factor externo que aumentó la presión en el mercado del maíz y la soja fue la incertidumbre comercial derivada de la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a productos chinos. El 1 de febrero de 2025, la Casa Blanca anunció un arancel adicional del 10% sobre las importaciones desde China, argumentando la amenaza que representan las drogas ilegales, principalmente, el fentanilo.
Posteriormente, desde el 4 de marzo de 2025, esta tasa se incrementó al 20%. China respondió inicialmente con aranceles del 15% al carbón y al gas natural licuado estadounidenses, y del 10% sobre petróleo crudo, maquinaria agrícola, automóviles de gran cilindrada y camionetas pickup. Tras el aumento del arancel estadounidense al 20%, China reaccionó aplicando aranceles adicionales del 10% y 15% sobre diversos productos agrícolas de EE.UU., incluyendo algodón, trigo, maíz, sorgo, pollo y soja.